Sunday, September 10, 2006
Saturday, September 9, 2006
Jugadores de Leyenda: Alfredo Di Stéfano

Alfredo Stéfano Di Stéfano Laulhé (Barracas, Ciudad de Buenos Aires, 4 de julio de 1926) es considerado por muchos, junto a Cruyff , Maradona y Pelé, uno de los mejores jugadores de todos los tiempos.
Di Stéfano disputó su primer encuentro jugando para River Plate el 15 de julio de 1945 frente a Huracán. Fue el único partido en que estuvo presente en ese torneo, en cual su equipo terminaría coronándose campeón.
Al año siguiente pasó a préstamo justamente a Huracán, en donde se habían percatado de su inmenso potencial. Allí disputó 25 partidos y anotó 10 goles. En 1947, dada la fortuna que se pidió por su pase definitivo (la cual los dirigentes de Huracán no abonaron, aunque lo valía, por la inmiente huelga donde todos los jugadores podrían quedar con el pase en su poder, lo que terminó sucediendo el año siguiente) vuelve a River y junto a Hugo Reyes, José Manuel Moreno, Angel Labruna y Félix Loustau integra la delantera conocida como La Máquina. Ese año consigue el campeonato y se consagra goleador del torneo con 27 tantos en casi 30 partidos. Fue también en ese año cuando integró la Selección Argentina que ganó el Sudamericano en Guayaquil, jugando 6 partidos y convirtiendo 6 goles.
En 1949 se inició una huelga de futbolistas, y Di Stéfano emigró al fútbol colombiano, cuya liga tenía los mejores jugadores de la época. Fue fichado e integró el plantel del Millonarios de Bogotá. El Millonarios se consagró campeón cuatro veces durante las temporadas que Di Stéfano permaneció en la institución, la Saeta (como lo apodaban) fue dos veces el máximo goleador. Convirtió al equipo bogotano en el mejor equipo del mundo, que ganó en todas partes donde jugó y se volvió un cuadro legendario.
En 1952 el Millonarios fue invitado a participar del torneo internacional en celebración de los 50 años del Real Madrid, torneo en el que también participaba el Norrköping de Suecia. Allí consiguió el título, goleó 4-2 a los españoles y logró ser visto por Santiago Bernabéu, presidente del Real Madrid en ese entonces, quien quiso contratarlo, sin embargo fue hasta la consecución de la Pequeña Copa del Mundo - Torneo precursor de la Copa intercontinental- por parte de Millonarios, que se dió la negociación directamente entre Real Madrid y el equipo colombiano, debido a la gran relación entre los presidentes de ambos clubes.
En 1953 Di Stéfano llegó a un acuerdo con el Fútbol Club Barcelona para incorporarse al equipo. El traspaso de River Plate, quien tenía sus derechos, al Barcelona fue autorizado por la FIFA, pero no por la Federación Española. El 13 de mayo de 1953 llegó a Barcelona dispuesto a firmar su contrato, pero en medio de las dificultades con la Federación, Santiago Bernabéu lo convenció para romper su acuerdo con el Barça e incorporarse al Real Madrid. Adicionalmente Millonarios de Bogotá había negociado directamente con el Real Madrid.
El Barcelona estaba convencido de que el gobierno estaba presionando para que Di Stéfano fuera fichado por el Real Madrid, y cuando vió que era imposible quedarse con el jugador intentó traspasarlo al Torino de Italia, algo que no se pudo concretar.
El 15 de septiembre la Federación Española emitió un comunicado en el que autorizó a Di Stéfano a jugar cuatro temporadas en la Liga Española, dos en el Real Madrid y dos en el Barcelona. La comisión directiva del Barcelona protestó por esta decisión, pero el 23 de octubre firmó un comunicado en el que renunciaba a todos los derechos sobre Di Stéfano. Sin embargo, en medio de este problema Di Stéfano logró jugar tres partidos amistosos con la camiseta del Barça.
Su debut se produce el 23 de septiembre de 1953 contra el Nancy de Francia, un partido que terminó en derrota por 4-2. Pero esta derrota no significó nada en el resto de su carrera, ya que consiguió a nivel local ocho ligas una Copa del Rey (1961-62), siendo el máximo goleador de la liga en cinco oportunidades.
Pero sus grandes logros fueron a nivel internacional, donde consiguió 5 Copas de Europa consecutivas (consiguiendo además dos subcampeonatos) y una Copa Intercontinental. Su último partido oficial con el Real Madrid fue el 27 de mayo de 1964 en una derrota por 3-1 contra el Inter de Milán por la final de la Copa de Europa.
En 1963 sería secuestrado, siendo liberado tras permanecer 59 horas retenido por un comando.
En 1965 jugó para el Espanyol de Barcelona, en el que disputó dos temporadas. Se retiró en 1966 en un partido homenaje jugado entre el Real Madrid y el Celtic FC. En el minuto 13 Di Stéfano se quitó la cinta de capitán y se la entregó a Ramón Moreno Grosso, en medio de los aplausos de todo el Bernabéu.
Por diversas circunstancias nunca pudo jugar un mundial, aunque sí tuvo el gusto de jugar seis partidos en la selección argentina, cuatro partidos con la colombiana, y 31 partidos con la selección española, de la cual se convirtió en el máximo goleador de la historia hasta que Emilio Butragueño rompió ese récord en 1990.
Tras retirarse se dedicó a la conducción técnica, dirigiendo al Elche, Boca Juniors, Valencia, Real Madrid, Sporting de Lisboa, Rayo Vallecano, Castellón y River Plate.
En su carrera como técnico consiguió un Campeonato Nacional con Boca Juniors, un Campeonato Nacional con River Plate, una Liga española y una Recopa de Europa con el Valencia y una Supercopa de España con el Real Madrid.
Alfredo Di Stéfano continuó viviendo en España. El cinco de noviembre de 2000 fue nombrado Presidente de Honor del Real Madrid, y como tal, unos días después recogió, representando a la entidad, el trofeo al Mejor Club del siglo XX otorgado por la FIFA en una ceremonia celebrada en Roma.
El 24 de Diciembre de 2005 sufrió un ataque al corazón del que se repuso con éxito en Valencia.
A lo largo de su vida Alfredo Di Stéfano participó en varias películas, tanto en Argentina como en España, siendo además, junto a Ladislao Kubala, uno de los dos únicos jugadores del mundo que ha llegado a jugar con 3 selecciones de fútbol distintas: Argentina, Colombia y España.
Di Stéfano disputó su primer encuentro jugando para River Plate el 15 de julio de 1945 frente a Huracán. Fue el único partido en que estuvo presente en ese torneo, en cual su equipo terminaría coronándose campeón.
Al año siguiente pasó a préstamo justamente a Huracán, en donde se habían percatado de su inmenso potencial. Allí disputó 25 partidos y anotó 10 goles. En 1947, dada la fortuna que se pidió por su pase definitivo (la cual los dirigentes de Huracán no abonaron, aunque lo valía, por la inmiente huelga donde todos los jugadores podrían quedar con el pase en su poder, lo que terminó sucediendo el año siguiente) vuelve a River y junto a Hugo Reyes, José Manuel Moreno, Angel Labruna y Félix Loustau integra la delantera conocida como La Máquina. Ese año consigue el campeonato y se consagra goleador del torneo con 27 tantos en casi 30 partidos. Fue también en ese año cuando integró la Selección Argentina que ganó el Sudamericano en Guayaquil, jugando 6 partidos y convirtiendo 6 goles.
En 1949 se inició una huelga de futbolistas, y Di Stéfano emigró al fútbol colombiano, cuya liga tenía los mejores jugadores de la época. Fue fichado e integró el plantel del Millonarios de Bogotá. El Millonarios se consagró campeón cuatro veces durante las temporadas que Di Stéfano permaneció en la institución, la Saeta (como lo apodaban) fue dos veces el máximo goleador. Convirtió al equipo bogotano en el mejor equipo del mundo, que ganó en todas partes donde jugó y se volvió un cuadro legendario.
En 1952 el Millonarios fue invitado a participar del torneo internacional en celebración de los 50 años del Real Madrid, torneo en el que también participaba el Norrköping de Suecia. Allí consiguió el título, goleó 4-2 a los españoles y logró ser visto por Santiago Bernabéu, presidente del Real Madrid en ese entonces, quien quiso contratarlo, sin embargo fue hasta la consecución de la Pequeña Copa del Mundo - Torneo precursor de la Copa intercontinental- por parte de Millonarios, que se dió la negociación directamente entre Real Madrid y el equipo colombiano, debido a la gran relación entre los presidentes de ambos clubes.
En 1953 Di Stéfano llegó a un acuerdo con el Fútbol Club Barcelona para incorporarse al equipo. El traspaso de River Plate, quien tenía sus derechos, al Barcelona fue autorizado por la FIFA, pero no por la Federación Española. El 13 de mayo de 1953 llegó a Barcelona dispuesto a firmar su contrato, pero en medio de las dificultades con la Federación, Santiago Bernabéu lo convenció para romper su acuerdo con el Barça e incorporarse al Real Madrid. Adicionalmente Millonarios de Bogotá había negociado directamente con el Real Madrid.
El Barcelona estaba convencido de que el gobierno estaba presionando para que Di Stéfano fuera fichado por el Real Madrid, y cuando vió que era imposible quedarse con el jugador intentó traspasarlo al Torino de Italia, algo que no se pudo concretar.
El 15 de septiembre la Federación Española emitió un comunicado en el que autorizó a Di Stéfano a jugar cuatro temporadas en la Liga Española, dos en el Real Madrid y dos en el Barcelona. La comisión directiva del Barcelona protestó por esta decisión, pero el 23 de octubre firmó un comunicado en el que renunciaba a todos los derechos sobre Di Stéfano. Sin embargo, en medio de este problema Di Stéfano logró jugar tres partidos amistosos con la camiseta del Barça.
Su debut se produce el 23 de septiembre de 1953 contra el Nancy de Francia, un partido que terminó en derrota por 4-2. Pero esta derrota no significó nada en el resto de su carrera, ya que consiguió a nivel local ocho ligas una Copa del Rey (1961-62), siendo el máximo goleador de la liga en cinco oportunidades.
Pero sus grandes logros fueron a nivel internacional, donde consiguió 5 Copas de Europa consecutivas (consiguiendo además dos subcampeonatos) y una Copa Intercontinental. Su último partido oficial con el Real Madrid fue el 27 de mayo de 1964 en una derrota por 3-1 contra el Inter de Milán por la final de la Copa de Europa.
En 1963 sería secuestrado, siendo liberado tras permanecer 59 horas retenido por un comando.
En 1965 jugó para el Espanyol de Barcelona, en el que disputó dos temporadas. Se retiró en 1966 en un partido homenaje jugado entre el Real Madrid y el Celtic FC. En el minuto 13 Di Stéfano se quitó la cinta de capitán y se la entregó a Ramón Moreno Grosso, en medio de los aplausos de todo el Bernabéu.
Por diversas circunstancias nunca pudo jugar un mundial, aunque sí tuvo el gusto de jugar seis partidos en la selección argentina, cuatro partidos con la colombiana, y 31 partidos con la selección española, de la cual se convirtió en el máximo goleador de la historia hasta que Emilio Butragueño rompió ese récord en 1990.
Tras retirarse se dedicó a la conducción técnica, dirigiendo al Elche, Boca Juniors, Valencia, Real Madrid, Sporting de Lisboa, Rayo Vallecano, Castellón y River Plate.
En su carrera como técnico consiguió un Campeonato Nacional con Boca Juniors, un Campeonato Nacional con River Plate, una Liga española y una Recopa de Europa con el Valencia y una Supercopa de España con el Real Madrid.
Alfredo Di Stéfano continuó viviendo en España. El cinco de noviembre de 2000 fue nombrado Presidente de Honor del Real Madrid, y como tal, unos días después recogió, representando a la entidad, el trofeo al Mejor Club del siglo XX otorgado por la FIFA en una ceremonia celebrada en Roma.
El 24 de Diciembre de 2005 sufrió un ataque al corazón del que se repuso con éxito en Valencia.
A lo largo de su vida Alfredo Di Stéfano participó en varias películas, tanto en Argentina como en España, siendo además, junto a Ladislao Kubala, uno de los dos únicos jugadores del mundo que ha llegado a jugar con 3 selecciones de fútbol distintas: Argentina, Colombia y España.

TRAYECTORIA
1945 - River Plate
1946 - Huracán
1947/49 - River Plate
1949/52 - Millonarios
1946 - Huracán
1947/49 - River Plate
1949/52 - Millonarios
1953/63 - Real Madrid
1963/65 - Español
1963/65 - Español
TÍTULOS
2 Ligas Argentinas con River Plate - 45/47
4 Ligas Colombianas con Millonarios - 49/51/52/53
1 Copa Colombiana con Millonarios - 53
1 Copa Colombiana con Millonarios - 53
8 Ligas Españolas con el Real Madrid - 54/55/57/58/61/62/63/64
1 Copa de España con el Real Madrid - 62
1 Copa América con la Selección Argentina - 47
2 Pequeña Copa del Mundo de Clubes con Millonarios (53) y Real Madrid (56)
2 Copa Latina con el Real Madrid - 55/57
2 Copa Latina con el Real Madrid - 55/57
5 Copa de Europa con el Real Madrid - 56/57/58/59/60
1 Copa Intercontinental con el Real Madrid - 60
1 Copa Intercontinental con el Real Madrid - 60
Distinciones Individuales
Máximo goleador de la Liga argentina - 1: 47
Máximo goleador de la Liga colombiana - 2: 51/52
Máximo goleador de la Liga española (Pichichi) - 5: 54/56/57/58/59
Balón de Oro - 2: 57/59
Balón de Plata - 1: 56
Medalla de Oro al Mérito Deportivo: 66
Súper Balón de Oro: 89
Trofeo Mejor Futbolista de los 35 Años (Revista Don Balón): 90
Medalla al Mérito de la FIFA: 94
Medalla al Mérito Deportivo (Ayuntamiento de Madrid): 96
Tambor de Oro de San Sebastián: 97
Salón de la Fama de la FIFA: 98
Premio Marca Leyenda: 99
Gran Cruz del Orden del Mérito Deportivo: 99
Máximo goleador de la Liga colombiana - 2: 51/52
Máximo goleador de la Liga española (Pichichi) - 5: 54/56/57/58/59
Balón de Oro - 2: 57/59
Balón de Plata - 1: 56
Medalla de Oro al Mérito Deportivo: 66
Súper Balón de Oro: 89
Trofeo Mejor Futbolista de los 35 Años (Revista Don Balón): 90
Medalla al Mérito de la FIFA: 94
Medalla al Mérito Deportivo (Ayuntamiento de Madrid): 96
Tambor de Oro de San Sebastián: 97
Salón de la Fama de la FIFA: 98
Premio Marca Leyenda: 99
Gran Cruz del Orden del Mérito Deportivo: 99
@Wikipedia
Eto'o reactiva al Barcelona
(As)1 minuto y 15 segundos. Ese es el tiempo que necesitó Samuel Eto'o para perforar la endeble portería osasunista. El camerunés, muy motivado, aprovechó una magnífica jugada de Ronaldinho, de premiere liguera, para abrir el marcador y enderezar el rumbo de un partido que se convertiría en un verdadero calvario para los rojillos.El Barça, que sigue sin deleitar, hizo valer su pegada para derrotar con contundencia a los navarros, que no ganan para disgustos tras la eliminación en la Champions. Sorprendió Rijkaard de inicio dejando al capitán Puyol en el banquillo. El holandés quiso brindar una oportunidad al reivindicativo Thuram, que formó dupla defensiva con Márquez. El resto, los de siempre. Control en el centro del campo y toda la artillería arriba.
A diferencia de otros años, Osasuna mostró su vesión más pobre en el coliseo azulgrana. Muy dubitativo, el conjunto de Ziganda pagó caros sus despistes y sirvió en bandeja de oro el triunfo local. Precisamente, de uno de esos fallos defensivos nació el primer gol de Eto'o. Poco después, en el minuto 11', llegó la única aproximación de los rojillos sobre la meta de Víctor Valdés. David López centró desde la izquierda, pero Muñoz no llegó a conectar para alivio del portero catalán.
El dominio del Barça comenzaba a ser notable. Deco, Ronaldinho y Eto’o combinaban a su antojo ante la pasividad de los navarros. Y ya se sabe que cuando a estos tres peloteros se les deja jugar, te condenan. Un castigo que llega en forma de goles. En el minuto 26', Eto'o sacó a relucir todo su instinto 'depredaror' para firmar el segundo. El camerunés, intentando maquillar su irregular inicio de temporada, batió por alto a Ricardo después de que la defensa osasunista no acertase a despejar un balón sin aparente peligro. 2-0 y el Barcelona empezaba a gustarse.
En el minuto 36’, el equipo catalán sentenciaría el encuentro por medio del argentino Leo Messi. El delantero, agradecido, hizo buena una excelente asistencia de Eto’o, que aprovechó las dudas de Ricardo en el despeje para firmar el epílogo vital del partido. Antes de llegar al descanso, el propio Eto'o pudo conseguir el 'hat trick', pero su disparo 'besó' el lateral de la meta rojilla.
En la segunda mitad, el guión del partido no varió un ápice. Leve intento de levantamiento osasunista en los primeros minutos y abrumador dominio azulgrana el resto del encuentro. Rijkaard, pensando ya en la Liga de Campeones, dio descanso a un soberbio Deco e introdujo a Iniesta en el terreno de juego.
No importa. El festival azulgrana continuó. Avisó Zambrotta -gran jugador el italiano- con un zurdazo que salió rozando el travesaño. Y prolongó la fiesta Messi con una bonita jugada en la que Ricardo desvió el tiro del argentino.
Poco después, Rijkaard retiró a Ronaldinho, que, sin estar a su máximo nivel, ofreció diversas muestras de su recuperación. Con la marcha el brasileño, el Barça redujo una marcha su juego y durmió el partido. Toque, toque, toque y más toque.
Alguna cabalgada de Messi y el coqueteo de Iniesta con el balón marcaron el tramo final del encuentro. Un choque que tuvo aires balsámicos para el Barcelona. Un Barça narcisista, necesitado de halagos, pero que poco a poco va reeencontrándose a si mismo.
Subscribe to:
Posts (Atom)






