Sunday, November 19, 2006

Valencia CF


Año 1919. En el centro de la capital del Turia, en el Bar Torino, se gesta la iniciativa de crear un club de fútbol. El primer presidente del Valencia Football Club, Octavio Augusto Milego Díaz, fue elegido por azar: una moneda lanzada al aire sirvió para decidirlo.
Parece ser que el fútbol llegó a Valencia de la mano de los que, vinculados a la exportación de cítricos, habían estado en Gran Bretaña, cuna del balompié.
Una vez constituido el club, el primer partido disputado por el Valencia fue en terreno ajeno. Se celebró en Castellón, el 21 de mayo de 1919. Su rival, el Gimnástico valenciano.
Durante los años 20, el espíritu de revancha y la tensión deportiva iban en aumento cada vez que se enfrentaban los diferentes conjuntos en el Campeonato Regional. En 1923, el Valencia se proclamó campeón regional y pudo participar, por primera vez en su historia, en la Copa de España.
La importancia del conjunto valencianista se vio refrendada al contar con jugadores de gran calidad, como Montes o Cubells, a los que se les quedaba pequeño el fútbol regional.
En la primera participación del Valencia en la Copa de España, en la capital del Turia se creó una gran expectación. El rival fue el Sporting de Gijón. El partido de ida se disputó en el campo de Algirós, que registró un lleno histórico. El resultado fue 1-0 para los locales. Un mes después, el partido de vuelta se saldó con una derrota abultada (6-1) del Valencia en Gijón, aunque como la competición era por puntos se jugó un tercer partido, celebrado en Oviedo, en el que el Sporting se impuso de nuevo por 2-0. El progresivo aumento del interés por el Valencia provocó que los dirigentes valencianistas buscaran parcelas en venta para construir un nuevo campo para el equipo. Se encontró una que estaba emplazada junto a la acequia de Mestalla.
Ramón Leonarte fue el presidente del Valencia que firmó la escritura de compra del terreno de Mestalla en enero de 1923 y que costó 316.439 pesetas, una cantidad considerable para la época que se sufragó a base de créditos. El aforo del campo sería de 17.000 espectadores y el proyecto se le encargó a dos hombres ligados a la entidad valencianista: el arquitecto era Francisco Almenar, futuro presidente, y el constructor Ramón Ferré, que también era socio del club. La inauguración del nuevo estadio tuvo lugar el 20 de mayo de 1923 y el invitado fue el Levante U.D.
Fue antes del inicio de la temporada 23-24 cuando el club contrató a un preparador checoslovaco, Anton Fivber, que fue el encargado de darle prestigio nacional al club de Mestalla. El trabajo del entrenador fue bueno, ya que promocionó especialmente la cantera, en un momento en que en este deporte se estaba imponiendo poco a poco la profesionalización.
La Liga quedó dividida en una Primera y en una Segunda división teniendo que jugar el Valencia en la categoría de plata.
En su tercera temporada en Segunda el Valencia consiguió el anhelado ascenso a Primera división, en una temporada 1930-31 en la que el conjunto dirigido por Fivber impuso su enorme superioridad. Los futbolistas que componían la plantilla del ascenso eran entre otros Cano, Villarroya, Amorós, Arilla, Molina, Picolín, Ricart, Torredeflot y Vilanova. Ese ascenso cerraba la primera gran etapa de la vida del club y abría otra de esplendor y de títulos. Tras cinco campañas de acoplamiento a la categoría, y el parón que supuso la Guerra Civil, llegaría la mejor década de la historia del equipo che.
Tras la Guerra Civil, muchos de los futbolistas que estaban en 1936 dejaron de pertenecer al conjunto che tres años después. Los militares también entraron, como en otros ámbitos de la vida, en el fútbol. En el caso del Valencia, en junio de 1939 fue nombrado presidente el comandante Alfredo Giménez Buesa, con Luis Casanova de vicepresidente. Entre los objetivos del nuevo régimen estaba la eliminación del profesionalismo, que consideraban una reminiscencia republicana. Otro puntal del valencianismo que sufrió las consecuencias de la contienda civil fue Mestalla, destrozado por los continuos bombardeos sufridos. Se acometió una remodelación y ampliación del estadio, que pasaría a tener una capacidad para 22.000 espectadores.


Con el traslado del comandante Giménez, la presidencia del club recaló en Luis Casanova. Con él llegaría la mejor época del club. En diez campañas, el Valencia obtuvo tres títulos de Liga y dos Copas, llamadas entonces del Generalísimo. El esplendor fue posible gracias a que se mantuvo la base de la plantilla anterior a la guerra, a la extraordinaria 'delantera electrica' que formaban Epi, Amadeo, Mundo, Asensi y Gorostiza. Esta plantilla conquistaría el primer gran título nacional para el club: la Copa de 1941, ante el Espanyol. Era el primer triunfo tras dos décadas de existencia. Una Copa, un tercer puesto en Liga y varios internacionales en el equipo posibilitaron que el Valencia se hiciera un hueco entre los ‘grandes’ del fútbol español. La guinda se puso en la temporada 41-42, en la que el club de Mestalla ganó por primera vez en su historia el campeonato liguero. Tras un paréntesis de una campaña, en la temporada 43-44 el Valencia volvió a hacerse con la Liga.
El Valencia fue subcampeón de Copa en 1944, 1945 y 1946, y lo volvió a ser en 1970, 1971 y 1972. Lo curioso es que las tres finales perdidas en la década de los cuarenta tuvieron el mismo escenario: el estadio Olímpico de Montjuïc. El estadio barcelonés fue considerado gafe por los aficionados valencianistas de la época.
La tercera liga conseguida por el Valencia fue en la campaña 46-47, año en el que se instauró la quiniela. En esta ocasión, el Valencia tuvo que sufrir hasta el final para conseguir el triunfo.
El final de la década de los 40 reflejó el cambio generacional que estaba sufriendo el equipo, en el que comenzaban a despuntar jugadores como Puchades y Vicente Seguí. El Valencia había perdido sus tres finales anteriores jugadas en Barcelona. En la final de Copa de 1949, que enfrentó al Athlétic de Bilbao, los valencianistas jugaron en la capital de España una final muy reñida que se resolvió con un gol de Epi y que ponía punto final a una generación de jugadores que habían sido muy rentables.
A pesar de no poder repetir los éxitos logrados en la década anterior, en los años cincuenta llegaron los jugadores extranjeros al fútbol español, lo que acrecentó el poderío de algunos clubes, como el Real Madrid de Di Stéfano y el Barcelona de Kubala.

Otro nombre destacado en el Valencia de los 50 es Jacinto Quincoces. Con él se afianzó un nuevo Valencia, con los jugares más jóvenes de la década anterior como Monzó, Pasieguito, Puchades o Seguí, y fichajes como Wilkes, Santacatalina, Buqué, Mangriñán, Sócrates y Taltavull, entre otros. La continuidad de Quincoces como entrenador se prolongó desde 1948 hasta 1954. El Valencia accedió a dos finales de Copa, ambas disputadas contra el Barcelona. La primera fue en 1952 perdiendo por un marcador final de 4-2. En la temporada 51-52, el Mestalla jugó en Segunda División.
En la temporada 53-54 el Valencia ganó la Copa del Generalísimo. El rival fue de nuevo el Barcelona, pero esa vez el equipo catalán cayó estrepitosamente por 3-0, por lo que el club de Mestalla se tomaba una merecida revancha de la final de 1952.
Con este título de Copa, el Valencia cerró el capítulo de éxitos deportivos bajo la presidencia de Luis Casanova. Tras la Copa, se vivió una etapa de transición que no agradó a la afición. Hasta finales de esta década, aunque seguía habiendo jugadores de calidad, el club de Mestalla no estuvo nunca en situación de ganar la Liga ni volvió a acceder a una final copera.


El 2 de julio de 1961, con la ciudad de Valencia aún conmocionada por el fallecimiento del brasileño Walter en un accidente de tráfico, Julio de Miguel Martínez de Bujanda accedió a la presidencia del club. Comenzaban así otros diez años buenos para la historia del Valencia. De Miguel, conseguía fichar a un gran jugador: el brasileño Waldo Machado, que daría grandes tardes de fútbol en Mestalla y se convertiría en uno de los máximos goleadores de la historia che. La pareja ideal de Waldo fue Vicente Guillot. En la temporada 61-62, en la que el Valencia acabó a doce puntos del Real Madrid, en séptima posición, ganó la Copa de Ferias, por un 6-2 endosado al FC Barcelona. La final estaba sentenciada y en el partido de vuelta, en el Nou Camp, el resultado fue de empate a uno. El campeón de la Copa de Ferias volvería a llegar a la final a la temporada siguiente ante el Zaragoza de los "cinco magníficos". A diferencia de la final anterior, el triunfo esta vez cayó de lado de los aragoneses, que se hicieron con la Copa por 2-1.
En 1967 se conseguiría un nuevo título, esta vez la Copa del Generalísimo. Sus jugadores más destacados eran Juan Cruz Sol y Pepe Claramunt. La incorporación de estos dos hombres fue clave para que el club de Mestalla volviera a ocupar un lugar importante en el fútbol español. Con ellos, y con futbolistas como Waldo o el guardameta asturiano Abelardo, el Valencia llegó a la final de Copa de 1967. Roberto Gil levantó la cuarta Copa en la historia del Valencia, al imponerse 2-1 en Madrid al Athletic.
La temporada siguiente se produjo el debut del Valencia en la Recopa, cayendo eliminado ante el Bayern de Munich, que ya contaba en sus filas con los legendarios Sepp Maier y Franz Beckenbauer. Después de aquella Copa de 1967, el Valencia tuvo tres años discretos, hasta el inicio de la década de los setenta, en la que volverían los títulos.



Alfredo di Stéfano aterrizó en el Valencia en abril de 1970, en un momento malo para el club de Mestalla, sustituyendo al tándem formado por Enrique Buqué y Salvador Artigas. En esa temporada, el Valencia volvió a perder una final de Copa en Barcelona, esta vez ante el Real Madrid (3-1). Montjuïc volvió a ser un estadio gafe para los intereses del Valencia.
Di Stéfano hizo un conjunto nuevo, sólido y fuerte en defensa con hombres como Sol, Aníbal, Jesús Martínez y Antón, envolviendo a un seguro en la portería: Abelardo. Fútbol inteligente y preciso en el centro del campo, donde el punto de referencia era Pepe Claramunt; y una delantera ágil, rápida e ideal para el contragolpe que tuvo en Forment, Valdez, Sergio y Pellicer a sus piezas básicas. Muchos analistas coinciden en que el Valencia ganó su cuarta liga gracias a la solidez defensiva y a los únicamente 19 goles que recibió.
La consecución del título de Liga dio la oportunidad de estrenarse en la Copa de Europa, máxima competición del fútbol continental. El paso del Valencia por esta competición fue efímero.
Una vez más, el Valencia volvió a perder una final de Copa, esta vez ante el Atlético de Madrid por 2-1.
En 1973 se produjo el adiós del presidente Julio de Miguel, un año después de la muerte en Mestalla del gerente Vicente Peris, su mano derecha. Francisco Ros Casares tomó el relevo con una directiva con mucha oposición que tuvo, como mayor éxito, la adquisición de los terrenos de Paterna, donde se ubicaría la futura Ciudad Deportiva del Valencia. A pesar de que esta etapa fue muy complicada, el Valencia no dejó de contar con grandes jugadores en sus filas, como fue el caso de Johnny Rep, un magnífico extremo derecho holandés procedente de uno de los mejores equipos europeos del momento: el Ajax de Amsterdam. Tras la era Ros Casares le llegó el turno a José Ramos Costa, proclamado presidente en enero de 1976. Bajo su presidencia, el club de Mestalla vivió una trayectoria deportiva marcada por los títulos de Copa en 1979 y Recopa en 1980, aunque desde el punto de vista económico el Valencia comenzó su endeudamiento, provocado, en gran medida, por las obras de remodelación de Mestalla para ser sede en el Mundial de 1982.
Con el inicio de la temporada 76-77 se abrió una etapa completamente diferente para el valencianismo. Al Valencia llegó el paraguayo Heriberto Herrera como entrenador y como jugadores se incorporaron, entre otros, Castellanos, Diarte, Carrete, Botubot, Arias y, sobre todo, Mario Alberto Kempes. Kempes ha sido el jugador más importante que ha pasado por la entidad che, tanto por sus éxitos internacionales (fue campeón con Argentina del Mundial de 1978) como por su labor en el Valencia Club de Fútbol. Kempes fue el máximo goleador de la Liga española en dos ocasiones, en las temporadas 76-77 (24 goles) y 77-78 (28 goles), máximo goleador del Mundial celebrado en su país en 1978 y artífice de la Copa de 1979 y de la Recopa de 1980. Su carisma, sus golpes francos y su habilidad para el gol provocaron que un periodista argentino le rebautizara con el sobrenombre de ‘Matador’ y que todos los domingos, en Mestalla, se escuchara aquello de ‘No diga Kempes, diga gol’.
Otro de los nombres importantes del valencianismo que surge en esta época es el de Ricardo Arias, el jugador que más veces ha vestido la camiseta blanca en toda la historia.
Pasaban las temporadas y el Valencia nunca carecía de jugadores de mucha calidad. Otros en llegar en estos años fueron Daniel Solsona y Rainer Bonhof, internacional alemán que había sido campeón del mundo en 1974.
La temporada 78-79 destacó por el papel copero ganando la final ante el R. Madrid por 2-0, ambos goles de la estrella argentina del equipo che. Junto a Kempes, el hombre más destacado de aquella final fue Arias. Tras el título de Copa del Rey el Valencia disputó la Recopa de Europa. Pasieguito retornó a la secretaría técnica y se volvió a confiar para el asalto europeo en Alfredo di Stéfano. Gracias al título europeo, tanto la Liga como la Copa pasaron a un segundo plano. La temporada 79-80 fue la del mayor éxito europeo al ganar la final de Recopa por penaltys ante el Arsenal.

El Valencia de la temporada 80-81 es el Valencia de la victoria en la Supercopa. Esta competición, que enfrenta al ganador de la Copa de Europa con el vencedor de la Recopa, no había sido ganada por ningún equipo español hasta ese año. El rival del Valencia fue un viejo conocido, el Nottingham Forest, vigente campeón de Europa y de la Supercopa y poseedor de un gran potencial.
Con la marcha de Mario Alberto Kempes y Fernando Morena, que retornaron a sus países de origen, para jugar en River Plate y en Peñarol, respectivamente, la situación social y deportiva del Valencia Club de Fútbol comenzó a empeorar. La celebración del Mundial en España supuso un fuerte endeudamiento para la entidad, ya que las obras de acondicionamiento del estadio corrieron a cuenta del club. En la temporada 81-82, debutó también un joven futbolista de Betxí que marcaría una época: Roberto Fernández.
En la temporada siguiente (82-83) se empezó a vislumbrar el desastre que se avecinaba. El panorama económico era desalentador. El Valencia llegaba al último partido de liga con la obligación de ganar y esperar el resultado de sus rivales por la permanencia para no bajar a Segunda División que al final logró.
Las dos siguientes temporadas (83-84 y 84-85) fueron de transición hacia tiempos peores. Ante la mala situación del club, comenzaron a subir numerosos canteranos, entre los que destacaba un hombre que lo dio todo en el Valencia: Fernando Gómez Colomer. La situación se había complicado hasta límites insostenibles. Muchos jugadores no cobraban las fichas y el club estaba endeudado hasta los topes. El descenso de categoría se consumó en esa fatídica temporada: la 85-86.
El presidente del Valencia tras el descenso fue Arturo Tuzón. El Valencia fue campeón de Segunda, por lo que retornó a Primera un año después del descenso. En Segunda División se formó el bloque del buen Valencia de los años siguientes, con Fernando, Quique, Giner, Voro, Revert, Arroyo, Fenoll, Bossio y los consolidados Sempere, Subirats y Arias, la mayor parte valencianos y valencianistas. Tras el ascenso, el Valencia buscó consolidarse en las temporadas siguientes.
La temporada 89-90 fue brillante para el Valencia. Iniciada la Liga recaló en el Valencia el delantero búlgaro Luboslav Mladenov Penev, que llegó del CSKA de Sofía avalado por su facilidad de cara al gol.

En la temporada 91-92, el conjunto blanco realizó un importante esfuerzo económico para reforzar la plantilla. Tras el adiós de Víctor Espárrago, recaló en el banquillo el entrenador holandés Guus Hiddink, que se había proclamado campeón de la Copa de Europa dirigiendo al PSV Eindhoven. En cuanto a los fichajes, los más destacados fueron los del malogrado delantero panameño Rommel Fernández y el lateral izquierdo brasileño Leonardo. En aquella campaña vivió momentos importantes en aspectos extradeportivos, como la inauguración de la Ciudad Deportiva de Paterna, la transformación del club en Sociedad Anónima Deportiva y la presencia de la selección olímpica española que disputó sus partidos de los Juegos de Barcelona en Mestalla. Con la retirada de Ricardo Arias, el valencianismo se quedaba sin uno de los jugadores más regulares y de más clase de su historia, pero su lugar quedaba bien cubierto por otro defensa valenciano: Paco Camarasa.
La temporada 93-94 comenzó bien para un Valencia. Ese verano, el Valencia había contratado al montenegrino Predrag Mijatovic. Como líder de la Liga, el 2 de noviembre de 1993, el Valencia jugó en Alemania el partido de vuelta de la segunda ronda de la UEFA. En la ida, los de Hiddink habían ganado por 3-1, con lo que parecía probable el paso a la siguiente ronda. Pero una abultada derrota por 7-0 supuso para el Valencia la mayor humillación europea de su historia. Hiddink se tambaleaba y fue destituido tras perder en Gijón el fin de semana siguiente. Mientras, el consejo de Administración de Arturo Tuzón se resquebrajaba y las dimisiones y los escándalos internos acabaron con la dimisión de Tuzón, al que sustituyó de forma provisional Melchor Hoyos. Se había abierto un proceso electoral que llevaría a Francisco Roig a la presidencia. Mientras, a la estrella del equipo, Lubo Penev, se le detectaba un cáncer de testículos que le mantuvo un año inactivo, pero del que afortunadamente se repuso por completo. También comenzaba a jugar sus primeros partidos un jovencísimo Gaizka Mendieta, que había sido fichado del Castellón y que se convirtió en la gran estrella del Valencia. Sorprendió entonces la elección de Roig para el banquillo: Guus Hiddink era nuevamente el elegido, apenas cinco meses después de su destitución. El Valencia enderezó algo su rumbo y acabó la Liga con un mejor fútbol y mejores resultados. Francisco Roig aprovechó el Mundial de 1994, que se disputó en Estados Unidos, para contratar al que se convertiría en el entrenador campeón del torneo, el brasileño Carlos Alberto Parreira. Otros de sus fichajes más destacados fueron el de Andoni Zubizarreta, portero titular de la selección española, y el delantero ruso Oleg Salenko, que se acabaría proclamando ‘pichichi’ del Mundial pero que no brilló en Valencia como en Estados Unidos. En la temporada 94-95, el Valencia llegó a la final de la Copa del Rey siendo Parreira cesado en las semifinales de Copa.
En la temporada 1995-96 el veterano Luis Aragonés fue el elegido para llevar al Valencia al subcampeonato de Liga con un equipo en el que destacaban Zubizarreta, Camarasa, Fernando y Mijatovic. El Atlético de Madrid, que había contratado a Lubo Penev, fue el campeón de Liga y de Copa del Rey aquella temporada. ‘Pedja’ Mijatovic, el gran ídolo del momento, se marchó al Real Madrid abonando el importe de su cláusula de rescisión, lo que supuso una afrenta imperdonable para el valencianismo. En el verano del 96, Francisco Roig cumplió su aspiración de fichar a Romario. El genial y díscolo delantero brasileño, sin embargo, chocó con el carácter de Aragonés y fue cedido al Flamengo. Su contratación coincidió con la del ariete argentino Claudio ‘Piojo’ López, otro futuro ídolo de la afición valencianista. Los malos resultados de Liga provocaron la destitución del técnico madrileño y en su lugar se contrató a Jorge Valdano. En diciembre de ese año, el Valencia contrató a otra estrella sudamericana, el argentino Ariel ‘Burrito’ Ortega. Valdano fue destituido en la tercera jornada de la Liga 97-98.
El sustituto de Jorge Valdano fue el italiano Claudio Ranieri, que pronto chocó con Romario -repescado tras la cesión- y Ortega y cuyos inicios no fueron especialmente brillantes. Tanto desorden deportivo desembocó en la dimisión de Francisco Roig como presidente. Pedro Cortés, hasta entonces vicepresidente, asumió la dirección del club el 2 de diciembre de 1997.



Claudio Ranieri empezó la campaña 98-99 clasificando al Valencia, a través de la Intertoto, para la Copa de la UEFA, en la que fue eliminado por el Liverpool. Pero el gran éxito de esa temporada fue en Copa del Rey: el Valencia ganó el torneo, en el estadio Olímpico de Sevilla, al imponerse al Atlético de Madrid por 3 a 0. Veinte años después, llegaba un nuevo título a las vitrinas del club. Los héroes del campeón de la final fueron Cañizares, Angloma, Djukic, Carboni, Mendieta, Milla, Angulo, Farinós y Claudio López entre otros. Pero Ranieri no continuó dirigiendo al Valencia.
Para sustituirle se eligió al argentino Héctor Cúper. El fichaje más destacado de aquel verano fue el del interior izquierdo argentino ‘Kily’ González. La inercia ganadora de ese Valencia le permitió iniciar la temporada 1999-2000 ganando un nuevo título, la Supercopa de España, frente al FC Barcelona. Pero el gran éxito fue europeo: en la primera participación del Valencia en el formato ‘Champions League’, el equipo llegó a la gran final asombrando al mundo por su fútbol y su ambición. Lamentablemente, en la final disputada en París, el 24 de mayo de 2000, ganó el Real Madrid por 3-0. El adiós de Claudio López, que se marchó al Lazio italiano, el de Farinós al Inter y Gerard al Barcelona, marcaron el inicio de la actual temporada, la 2000-2001. Cúper continúo como entrenador y algunos de los fichajes más destacados de ese verano fueros los del uruguayo Diego Alonso, el noruego John Carew, el ex atlético Rubén Baraja, el argentino Ayala y el lateral brasileño Fabio Aurelio. Este año, en la Champions, los ches sorprendían llegando a la gran final ante el Bayern de Múnich. Después de París, esta vez la cita era en Milán. Después de la prórroga, la lotería de los penaltis decidió que el Valencia fuese de nuevo subcampeón de Europa. El mes de julio trajo el adiós del presidente D. Pedro Cortés, que presentó la dimisión por motivos personales y se marchó con la satisfacción de haber conseguido una Copa del Rey, una Supercopa y dos subcampeonatos de la Champions. Su relevo en la presidencia lo tomó Jaime Ortí. También hubo cambios en en el banquillo y en la plantilla. Rafa Benítez, después de ascender al Tenerife, sustituyó a Héctor Cúper como entrenador. Entre los jugadores, se marcharon Mendieta, Deschamps, Milla, Zahovic y Gerardo, y llegaron Marchena, Mista, Curro Torres, Rufete, De los Santos y Salva. Todos forman la base de un nuevo Valencia que parte con las máximas aspiraciones en Liga, Copa del Rey y UEFA Cup de cara a la temporada 2001-2002. En las temporadas 2001/02 y 2003/04 el Valencia CF ha vivido algunos de los momentos más gloriosos de la historia de la institución, justo en el momento que se cumplía en el año 2004 el 85 aniversario del nacimiento de la entidad. Con la suma de dos Ligas, una UEFA Cup y una Supercopa de Europa, en este sexenio mágico se han logrado nada menos que cinco títulos de primer nivel y dos finales de UEFA Champions League. Una gran planificación deportiva, la permanencia de un bloque sólido y la seguridad y paciencia en el equipo en momentos puntuales convertían al club en referente. La conquista Liguera dio paso a una campaña 2002/03 que tuvo un sabor un tanto agridulce. El Valencia CF comenzó la campaña con la misma plantilla que fue campeona y con la vuelta a la UEFA Champions League como uno de los objetivos prioritarios. Sin embargo la campaña no finalizaría con los resultados apetecibles aunque sería una gran advertencia para el futuro. De este modo la Temporada 2003/04 se planteaba como un reto. El Valencia Club de Fútbol acababa de quedarse fuera de la UEFA Champions League y se tenía que conformar con la UEFA Cup. Pero ese año fue mágico. Fue considerado el mejor club del mundo el mes de abril entre otros numerosos títulos honoríficos que redondearon la conquista de la Liga solamente un año después. Además, el Valencia CF, ganaba la UEFA Cup tras derrotar con contundencia al Olympique de Marsella recordando viejos laureles en Europa después de la mítica Supercopa de Europa del año 80. Se acababa de cristalizar el primer doblete histórico de la entidad.



Como puntilla a este doblete, la Supercopa de Europa conquistada en Mónaco el 27 de Agosto de 2004 convirtió ese año en el más grande de siempre, y que fue ratificado el 11 de enero con el nombramiento del equipo como el mejor del mundo.

En la actualidad y con Juan Bautista Soler como presidente, los ches viven momentos inciertos. Tras dos años de sequía en cuanto a títulos, su entrenador Quique Sánchez Flores con una plantilla renovada con jugadores como Albiol, Del Horno, Joaquín, Miguel, Edú, Morientes y Villa junto a los Albelda, Cañizares, Ayala, Vicente y Angulo, sueñan con ganar nuevos títulos. Con un bloque muy sólido defensivamente y una delantera en la que destaca Villa, el Valencia puede aspirar a todo. Esperamos que el ambiente enrarecido que siempre ha vivido el club che (véase caso Quique Vs Carboni en la actualidad) no enturbie el clima en tierras valencianas.

PLANTILLA


EQUIPACIONES


1ª Equipación


2ª Equipación


ESTADIO



El Estadio de Mestalla es el estadio del Valencia CF. Su nombre se debe a la acequia de Mestalla que pasa por debajo del campo. Está situado entre la Avenida de Suecia y la Avenida de Aragón en la ciudad de Valencia.
El campo de Mestalla fue inaugurado el 20 de mayo de 1923. Anteriormente el Valencia CF había jugado en el campo de Algirós. Mestalla fue inaugurado con una capacidad de 17.000 espectadores. El partido inagural fue un amistoso contra el Levante. Ya en 1927 se produjeron reformas en el campo llegando albergar a unos 25.000 espectadores antes de la Guerra Civil. Durante la guerra el campo sirvió como campo de concentración y sufrió numerosos daños.
En los años 50 se realizó una gran reforma, alcanzando los 45.500 espectadores y en 1959 se inauguró la luz artificial del estadio. Desde 1969 cambió su nombre oficial por el de su ex presidente Luis Casanova. Este nombre fue el oficial hasta 1994, cuando el mismo Luis Casanova pidió que se volviera a denominar al estadio con su nombre original.
Actualmente, el estadio cuenta con unas 55.000 localidades y está viviendo sus últimos años de existencia. El club ya está en proceso de construcción del nuevo estadio, cuyo diseño vanguardista fue presentado en público el viernes 10 de Noviembre de 2006 y su ubicación final será la Avenida de las Cortes Valencianas.



DATOS


Temporadas en 1ª: 70.
Temporadas en 2ª: 4.
Mayor goleada conseguida: Valencia 8 - Sporting 0 (53/54)
Mayor goleada encajada: Sevilla FC 10 - Valencia 3 (40/41)
Mejor puesto en la liga: 1.
Peor puesto en la liga: 16.
Clasificación histórica: 4º
Máximo goleador: Mundo (41/42 y 43/44), Ricardo (57/58), Waldo (66/67) y Kempes (76/77 y 77/78).
Portero menos goleado: Eizaguirre (43/44 y 44/45), Goyo (57/58), Abelardo (70/71), Manzanedo (78/79), Ochotorena (88/89) y Cañizares (00/01, 01/02 y 03/04).
Más partidos disputados: Fernando (423), Arias (374), Mestre (323).

PALMARÉS

Torneos nacionales
Liga española de fútbol (6): 41-42, 43-44, 46-47, 70-71, 01-02, 03-04
Copa del Rey (6): 1941, 49, 54, 67, 79, 99
Supercopa de España (1): 1999

Torneos internacionales
Copa de Ferias (2): 61-62, 62-63
Copa de la UEFA (1): 03-04
Recopa de Europa (1): 79-80
Supercopa de Europa (2): 80-81, 04-05
Copa Intertoto de la UEFA (1): 97-98


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